Luciana Salazar y sus picantes declaraciones sexuales
May 1, 2008 – 5:53 pmLuciana Salazar, en un reportaje sin “concesiones”, le contó a los conductores del ciclo de canal 13, Ernestina País y Ronnie Arias, que a los cinco años –de casualidad— descubrió como producirse un orgasmo y a partir de allí cambió su vida.
“Una tarde estaba acostada en la cama de mis padres mirando televisión boca abajo y de pronto comencé a jugar, con las piernas abiertas, y moviendo la pelvis sobre la cama. En un momento sentí algo que me conmovió el cuerpo y sin saber había descubierto el placer del orgasmo”, confesó Luli.
Según agregó luego, Luciana denominó a este descubrimiento “Hacer gimnasia” y empezó a hacerlo en forma continuada y con más “acciones físicas”.
“Mi madre cuando le conté no supo que explicarme a los cinco años, sólo me prohibió hacerlo, pero por supuesto no le hice caso. ¡Las noches que fui castigada porque no dejaba de hacerlo!”, continuó.
“Nena, no quiero que hagas más gimnasia”, le exigió su madre quien veía el crecimiento acelerado de su hija.
Luego hizo un relato estricto de cómo se divertía, a partir de los 8 y 9 años jugando con sus primos famosos, los hijos de Palito Ortega y Evangelina Salazar.
Luli es la segunda de cuatro mujeres, y por la edad su compañero de “juegos de primos” era el actual director de cine, Luis Ortega.
Ella ya por esos tiempos quería ser famosa y tenía curiosidad por saber cómo eran los besos en las telenovelas, que durante su niñez consumía cotidianamente a pesar que su madre no quería, por el “tema de las endorfinas aceleradas de la nena”.
“Con Luis practicamos los besos de telenovelas a escondidas y realmente fue un buen aprendizaje. Mi hermana mayor y mi primo Emanuel (Ortega) siempre nos perseguían y no querían agarrar ‘in fraganti’ porque suponían que entre nosotros pasaba algo”, dijo entre risas la vedette.
Como en la canción “Mi prima Lejana” de los Auténticos Decadentes, los parientes se tomaron el tema muy en serio de los juegos y era común que Luis se pareciera de repente cuando se bañaba Luli y le abriera la cortina de la ducha para asustarla.
Por su parte ella –según contó— “lo metía de prepo para que se mojara”. Cosas de chicos.
Palabras de Luli que no dejan titere con cabeza y se prestan para las suspicacias, “hacer gimnasia”, “lo metia a la prepo para que se moraja”, un reportaje sin desperdicios, de asterisco.tv




